“¡Español sois, sin duda! Y lo soy, lo he sido y lo seré mientras que viva, y aun después de ser muerto ochenta siglos.” Miguel de Cervantes en La gran Sultana
Roto, descalzo, dócil a la suerte,
cuerpo cenceño y ágil, tez morena,
a la espalda el morral, camina y llena
el certero fusil su mano fuerte.
Sin pan, sin techo, en su mirar se advierte
vívida luz que el ánimo serena,
la limpia claridad de un alma buena
y el augusto reflejo de la muerte.
No hay su duro pie risco vedado;
sueño no ha menester, treguas no quiere;
donde le llevan va; jamás cansado
ni el bien le asombra ni el desdén le hiere:
sumiso, valeroso, resignado
obedece, pela, triunfa y muere..
Cuartel de la Montaña de La Mina. En un mismo año coincidían "los veteranos y los nuevos", o, como les gustaba identificarse a sus componentes, "los padres y los hijos". Una seña de identidad de la COE era que "cada veterano adoptaba" a un novato, "al que se encargaba de ayudar e inculcar los principios básicos del combatiente de operaciones especiales"










